Un escalofriante deseo,
me consume la razón.
Inquietud abrazadora,
de placer y obsecuencia.
¡Maldita esta obsesión,
sin consecuencia!,
En la entrega,
de esta oculta condición.
Neciamente idolatrando,
la ignorancia de mis hechos,
con oráculos lascivos,
e impotentes resultados.
Buscando en el placer,
libertinaje-esclavizado,
inconscientemente atado,
con cadenas en el lecho.
Sin querer voy entregando,
y en lo oculto aventurando,
mi futuro, mis virtudes, mi esperanza,
el dominio de mi mismo,
sumergido en ocultismo idolatrado.
Al final de la jornada,
donde se que; ¡no hay legado!
Aun oscuro esclavizado,
en tentación cae el destino,
al panteón mi resultado,
y yo al infierno acabando poseído.
Rudyard Bonilla
Derechos Reservados
2009.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.